La muerte de la pesca
Fecha Miércoles, 25 agosto a las 19:20:16
Tema Opinion


Magnífico artículo que fue publicado por nuestro socio Juanjo García en la sección de Caza y Pesca del Diario de Noticias el Domingo 4 de Abril de 2004.

Hace unos pocos días se ha publicado la Orden General de Vedas que dicta las normas de pesca para esta temporada que acaba de empezar. En una línea continuista, ha habido muy pocos cambios con respecto a las normas del año anterior. Esto va a tener unas nefastas consecuencias sobre las poblaciones piscícolas más susceptibles -trucha y salmón-, ya que no va en consonancia con lo que está ocurriendo con dichas poblaciones. Según los estudios del propio Gobierno de Navarra, van en franca regresión, por lo que seguir con similares normas de pesca sin limitar capturas no parece una buena política.

Son varios los problemas que afectan a la calidad de las aguas donde salmones y truchas se desarrollan, como contaminación, vertidos, drenajes de ríos, destrucción de la vegetación de la orilla, etc.., que en mayor o menor medida se intentan solucionar. Pero, sin lugar a dudas, el mayor impacto sobre estas poblaciones es la pesca deportiva. Somos demasiados pescadores -unas 50.000 licencias- para demasiadas pocas truchas. Según el comité local de Navarra de la Asociación AEMS-Ríos con Vida (Asociación para el Estudio y Mejora de los Salmónidos) se calcula que en los ríos navarros hay en la actualidad una población de 200.000 truchas que superen la talla legal, es decir que cada pescador toca a aproximadamente cuatro truchas. Al final de la temporada, esta población de truchas de talla legal estará bajo mínimos, y es precisamente sobre la que recae el peso de recuperar los efectivos para el año siguiente. Por lo tanto, las posibilidades de recuperación del río, cada año que pasa, van siendo menores.

Ante el hecho definitivo del descenso de la población de salmónidos, contrastado con datos técnicos, el conjunto de pescadores se sitúa en una de dos posiciones. Los inmovilistas, es decir los que quieren seguir igual, pescando cada fin de semana, llevándose la pesca a casa mientras que miran hacia otro lado no queriendo ver la situación real. O los evolucionistas, que ven la dramática situación y quieren evitarlo aplicando un nuevo enfoque y una nueva filosofía de pesca, en la que prevalece la conservación y su disfrute, antes que su destrucción. Decía Darwin que en la naturaleza o se evoluciona o se involuciona, pero nada queda estático. Ante la nueva situación, demasiados pescadores para poca pesca, hay que evolucionar a un concepto diferente, puesto que si seguimos pescando así, la pesca de la trucha y el salmón desaparecerá, ya que no le estamos dejando margen de recuperación a estas especies.

Imagen del río Iratí en primavera debajo del embalse de Irabia, se nota la extrema falta de agua originada por la minicentral eléctrica de Betolegi

He tenido la gran suerte de viajar a numerosos países, y siempre que he tenido un poco de tiempo, he procurado acercarme a los ríos a pescar. La filosofía de tomar tan solo lo necesario, sin esquilmar a nuestra generosa madre naturaleza, -es decir, el desarrollo sostenido- esta muy extendida y totalmente implantada en esto de la pesca a nivel mundial. La pesca sin muerte es la que se impone a grandes zancadas. En zonas tan abundantes de pesca como Sudamérica o Canadá, donde en algunos ríos remotos puedes estar días sin ver a nadie, devuelven toda la pesca al río, y tan solo toman los peces que van a comer en el día.

Por ello, la filosofía de pesca sin muerte es la que se esta imponiendo, no solo en todo el mundo, sino también en nuestro país. Cada vez son más las comunidades autónomas que implantan esta modalidad en más zonas de los ríos peninsulares. Lo que resulta a todas luces lógico si lo piensan ustedes un poco. El asunto es bien sencillo, ya que nos enfrentamos a dos escenarios: si seguimos pescando así, dentro de muy poco la pesca de salmónidos habrá desaparecido. Si optamos por la pesca sin muerte, es decir, por el desarrollo sostenido, las poblaciones se mantendrán e irán a más en proporción a lo que las cuidemos. Ya nadie depende para subsistir de la pesca como fuente de proteínas; tiene mucho más valor como actividad lúdica que como fuente de alimento. Por lo tanto, entre no pescar en un plazo breve de tiempo, o continuar disfrutando de la pesca, pero tan solo cambiando un poco la mentalidad, ¿con cuál de las dos opciones hay que quedarse?

Al hilo de este argumento, tengo que destacar lo ocurrido recientemente en el nuevo tramo sin muerte creado en el río Ega en Estella. La creación de este tramo se debe a que la población truchera está bajo mínimos, 350 truchas/hectárea, cuando la media en Navarra es de 2.632 truchas/hectárea. De las dos opciones posibles, cerrar el tramo o crear un tramo libre sin muerte, es decir, entre no pescar y pescar devolviendo la pesca, el Gobierno de Navarra optó -con lógica- por la segunda, la menos mala. Por ello, me pareció absurdo, y en cierta medida me sentí dolido como pescador, cuando algunos colectivos de pescadores inmovilistas (involucionistas, según Darwin), que están en contra de esta modalidad de pesca, denunciaron recientemente que este tramo de pesca sin muerte no funciona ya que los pescadores no lo respetan y se llevan las truchas capturadas. Creo que entre no pescar nada o pescar devolviendo, deberían apoyar este último, y poder aprovechar el mayor valor que en la actualidad tiene la pesca, disfrutar de la naturaleza y aprovechar para educar a los pescadores más reacios y a los más jóvenes en la pesca sostenible, en un mayor respeto por la naturaleza. Lamento que en el colectivo de pescadores todavía haya personas tan anquilosadas que no puedan entender algo tan sencillo y que no estuviesen a la altura de la situación.

En resumen, tenemos que asumir que el modelo actual ha tocado a su fin. Si queremos seguir pescando hay cosas importantes que tenemos que cambiar en cuanto a la gestión de los ríos. En un futuro muy próximo la gestión de los ríos se hará por cuencas y no de una manera global como se hace ahora, ya que la problemática de una y otra cuenca, de uno y otro río, son diferentes. En un futuro muy próximo se potenciará la pesca sin muerte, de manera que existirán tramos de pesca tradicional y tramos de pesca sin muerte, ya que nos enfrentamos a dos opciones, o apoyar firmemente la pesca sin muerte o a la muerte de la pesca.

Juanjo García







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